Contraión
En pocas palabras Un contraión es una partícula cargada que queda adherida al péptido tras la síntesis y compensa su carga. En los péptidos de fabricación química suele intervenir el trifluoroacetato (TFA).
El contraión procede de la purificación y también pesa. Por eso la masa que hay en el vial es mayor que la masa del péptido puro: la diferencia se ve en el contenido peptídico.
Algunos certificados indican por separado la proporción de contraión, otros solo el contenido peptídico. Ambas cosas describen lo mismo desde direcciones distintas.
Cuánto contraión lleva una molécula depende de su secuencia: se fija a las cadenas laterales básicas, es decir, a la arginina, la lisina y la histidina. En secuencias poco básicas es habitual en torno al cinco por ciento de la masa; en secuencias muy básicas puede llegar al veinticinco.
De ahí se sigue que la proporción no es un indicador de calidad. Una proporción alta de trifluoroacetato no es un defecto, sino una propiedad de la molécula y de la purificación. Solo resulta relevante cuando el trifluoroacetato interfiere en el ensayo previsto; entonces existen lotes con acetato como contraión.
En la práctica esto significa que la cantidad nominal de la etiqueta es un límite superior para la cantidad de péptido contenida.