Concentración
En pocas palabras La concentración indica cuánta sustancia hay disuelta en un volumen, normalmente en miligramos por mililitro. Es la cantidad pesada dividida entre el disolvente añadido.
Diez miligramos en dos mililitros dan cinco miligramos por mililitro. Como un miligramo tiene mil microgramos y un mililitro mil microlitros, eso equivale a la vez a cinco microgramos por microlitro: la cifra se mantiene, cambia la unidad.
Menos disolvente significa una concentración más alta. Para extracciones pequeñas resulta más cómoda una concentración más baja, porque los volúmenes mayores se miden con más exactitud.
El cálculo en sí es una división: cantidad pesada entre volumen. Diez miligramos en dos mililitros dan cinco miligramos por mililitro.
Ahí van implícitas dos suposiciones. La primera, que todo se disuelve; la segunda, que el propio polvo apenas aporta volumen. Con cantidades grandes en poco disolvente la segunda deja de cumplirse con exactitud y el volumen final queda por encima del añadido. Quien necesita precisión mide en lugar de calcular.
La tercera suposición es la más delicada: que la cantidad nominal equivale a la cantidad de péptido. Por el contraión y la humedad residual, esa cantidad es un límite superior. La calculadora de reconstitución se encarga del cálculo; el encuadre lo da contenido peptídico.